Elegir entre FUE capilar y FUT strip no va solo de una sigla. Detrás hay diagnóstico capilar, expectativas realistas y una estrategia de restauración capilar que respete la zona donante, preserve la densidad capilar y consiga una línea frontal natural que envejezca bien. He visto injertos espectaculares con las dos técnicas, y también correcciones complejas de cirugías anteriores que no tuvieron en cuenta el patrón de pérdida del cabello androgenética o el límite de unidades foliculares libres. La clave es desposar técnica con paciente, no paciente con técnica.
A continuación desgrano criterios útiles, escenarios prácticos y un plan claro de preparación y cuidados postoperatorios, con detalles que acostumbran a marcar la diferencia en el ya antes y después del injerto capilar.
Un paso antes de hablar de bisturí: diagnóstico y planificación
La tricología no perdona atajos. Una consulta capilar seria empieza con historia clínica completa, exploración de cuero cabelludo, tricoscopia, evaluación de la miniaturización y, si procede, analítica. En alopecias cicatriciales o telógenos difusos, el implante capilar puede estar contraindicado de forma temporal o terminante. En la caída del cabello androgenética, que es la causa más usual de caída del cabello en hombres y también en muchas mujeres, es vital estimar la progresión usando la escala de Hamilton‑Norwood o Ludwig, valorar la zona donante occipital y parietal, y proyectar el gasto de injertos a diez o 20 años.
La planificación no gira solo en el número de injertos pilíferos. Importa la calidad de las unidades foliculares (grueso del tallo, proporción de 1, 2 y 3 pelos), la elasticidad del cuero cabelludo, la morfología de la cabeza y el estilo de corte de pelo. El objetivo: un resultado que se vea bien con el pelo en reposo y en movimiento, bajo luz frontal y cenital, hoy y en una década.
Qué es FUE y qué es FUT, en la práctica del quirófano
https://brooksrpxv524.lucialpiazzale.com/microinjerto-capilar-en-que-casos-acudir-a-la-clinica-y-como-prepararte-para-la-intervencionFUE capilar (Follicular Unit Extraction) consiste en extraer unidades foliculares una a una con un punch motorizado o manual, generalmente de cero,8 a 1 milímetro de diámetro. Deja microcicatrices dispersas, casi inapreciables con el pelo cortito si la extracción ha sido homogénea y respetuosa. Permite aprovechar áreas ampliadas, como barba o pecho, en casos seleccionados.
FUT strip (o técnica de tira) implica resecar una banda de cuero capilar de la zona donante, microscopizarla y diseccionarla en microinjerto capilar de unidades foliculares. La zona se cierra con sutura tricofítica para ocultar la cicatriz lineal. Bien realizada, esa línea acostumbra a quedar fina y cubierta desde longitudes de 1 a 2 centímetros.
Hay variantes y herramientas, como DHI pilífero (implantadores tipo Choi), que se emplean tanto tras FUE como tras FUT para colocar injertos con control de ángulo y dirección, singularmente útiles en zonas de alta precisión como la línea frontal.
Ventajas y límites de cada técnica, con escenarios reales
Cuando alguien me pregunta cuál es “mejor”, la contestación honesta es: depende del caso.
- Si rapas a 0 o a 1 habitualmente, la FUE capilar tiene ventaja estética. No elimina la cicatriz, mas desperdigada tanto el patrón que resulta poco perceptible salvo extracciones excesivas o mal distribuidas. Si necesitas muchos injertos en una sesión, por ejemplo 3.500 a 4.500 unidades foliculares con zona donante potente, la FUT strip puede ofrecer un desempeño alto con menor transección y buen aprovechamiento de las unidades de dos y tres pelos. Además de esto reserva zona donante para futuras cirugías, algo relevante en alopecias avanzadas. En pacientes con cuero cabelludo poco flexible o con cicatrices anteriores, la FUE acostumbra a ser más polivalente. En cueros capilares muy tensos, la FUT puede provocar una cicatriz más ancha. En mujeres con alopecia androgenética difusa, donde no se quiere rapar de forma extensa, FUT strip o FUE con rasurado parcial oculto son opciones. La elección depende de la densidad donante y del peinado habitual. Para retoques de línea frontal o coronilla pequeña, con 1.500 a 2.000 unidades, FUE capilar es eficiente y veloz en restauración social.
En manos especialistas, ambas técnicas pueden dar una línea frontal natural y una densidad pilífero convincente. El resultado visible no depende de las iniciales tanto como del diseño, la selección de injertos, la supervivencia folicular y el cuidado de la zona donante.
Coste, tiempos y expectativas razonables
El costo del injerto capilar cambia por país, por la reputación de la clínica de injerto pilífero y por la dificultad del caso. En España, una franja habitual va de tres.000 a 7.500 euros por sesión, con salvedades conforme número de unidades, técnica y perfil del equipo. Hay financiación injerto pilífero en muchas clínicas, mas resulta conveniente leer bien las condiciones. El turismo pilífero España atrae pacientes por la combinación de calidad médica y logística sencilla, aunque también hay quien viaja fuera. Mi consejo: prioriza experiencia y seguimiento sobre ahorro inmediato.
Los tiempos importan. El pelo implantado suele entrar en efluvio en las primeras dos a 6 semanas, y comienza a asomar entre el tercer y cuarto mes. El grosor y la cobertura mejoran hasta los 12 a quince meses. La paciencia acá no es una virtud, es parte del tratamiento.
Combinación terapéutica: injerto más tratamiento médico
El trasplante capilar redistribuye capital, no lo crea. Si no se controla la alopecia androgenética, la caída del pelo nativo sigue su curso. Por eso, aparte del implante, suelo aconsejar una pauta médica que se personaliza:
- Minoxidil capilar tópico al cinco por ciento, en espuma o solución, una o un par de veces al día si el cuero capilar lo tolera. En algunos casos, minoxidil oral a dosis bajas, siempre y en toda circunstancia supervisado por un médico. Finasteride para el cabello, 1 mg diario o esquemas alternos en hombres, ajustando riesgos y beneficios. En mujeres posmenopáusicas, se valora dutasteride o antiandrógenos concretos. Terapias adyuvantes como mesoterapia pilífero y plasma rico en plaquetas pilífero en ciclos trimestrales durante el primer año, para optimizar el anclaje y estimular miniaturizados.
Esta combinación mantiene el “marco” alrededor del injerto y protege la inversión.
Señales de que eres buen candidato FUE
Hay patrones que, repetidos, suelen encajar bien con FUE. Pacientes jóvenes con pérdida del cabello grado II a IV, donante decente, trabajos que exigen reincorporación veloz, o quienes desean afeitar corto sin delatarse. También quienes requieren refinamiento de línea frontal con predominio de unidades de un pelo y control milimétrico del ángulo de salida. La FUE deja también aprovechar barba en varones con coronillas extensas, sumando ochocientos a mil quinientos unidades de buena calidad para densidad sin gastar donante occipital en exceso.
Un matiz importante: la FUE mal planeada puede “mosaicizar” la zona donante. Extracciones demasiado densas en áreas pequeñas producen parches de baja densidad, perceptibles con cortes 2 a tres. Esto se evita con un patrón amplio, porcentajes de extracción responsables y, si hace falta, distribuyendo en dos sesiones.

Señales de que FUT strip encaja mejor
Cuando la prioridad es el rendimiento por centímetro de zona donante, la FUT reluce. Pacientes con pérdida del cabello avanzada que procuran cubrir frontal y media con densidad razonable en una sola cirugía se benefician de la eficiencia de la tira. La disección bajo microscopio reduce la transección y conserva la arquitectura de las unidades. Si el pelo se lleva a partir de dos o 3 centímetros, la cicatriz lineal queda oculta en la mayoría de casos.
También encaja cuando se prevé un plan en dos tiempos: primera FUT para aprovechar la donante central, segunda FUE para perfilar y extraer alrededor sin sumar tensión al cierre. Esta secuencia, bien ejecutada, maximiza el capital donante total.
Qué pasa con DHI, sapphire y el resto de etiquetas
Muchas denominaciones responden a herramientas más que a filosofías. DHI pilífero usa implantadores que insertan el injerto a través de una cánula cargada, sin crear incisiones anteriores. Aporta precisión en ángulos y es útil en áreas delicadas, aunque exige equipo entrenado y tiempos de implantación diligentes para no alargar la isquemia. Las hojas “sapphire” son cuchillas de zafiro que permiten incisiones finas y limpias, tanto en FUE como en FUT. Marchan, mas no sustituyen la habilidad en el diseño. La prioridad siempre y en todo momento es la supervivencia del injerto, la naturalidad y el respeto del flujo del pelo.
Diseño de la línea frontal: donde se gana o se pierde la naturalidad
La línea frontal natural no es una muralla recta. Tiene microirregularidades, alterna unidades de un pelo delante y de dos detrás, y respeta la dirección del remolino temporal. En hombres jóvenes, conviene contener la tentación de bajar demasiado. Dejar siete a 8 centímetros desde la glabela acostumbra a compensar estética y previsión de pérdida futura, con alteraciones conforme altura, frente y rasgos. En mujeres, la línea tiende a ser más redondeada y con menor retroceso temporal, y la selección de injertos finos es crítica para que no se vea “espigada”.
Preparación preoperatoria que sí cambia el resultado
Una buena parte del éxito se cocina antes del quirófano. Estas pautas ayudan a elevar la tasa de supervivencia de los injertos y a reducir complicaciones.
Lista breve de preparación preoperatoria:
- Suspende anticoagulantes, antiagregantes y suplementos que aumenten sangrado, como omega‑3, ginkgo o vitamina E, entre 7 y 10 días, previa consulta con tu médico. Evita alcohol y tabaco la semana previa. El tabaco reduce perfusión y retrasa la cicatrización. Lava con champú suave los dos días anteriores y la mañana de la cirugía. Cuero capilar limpio, menor peligro. Desayuna ligero y viste ropa con botones o cremallera para no rozar al quitártela. Ten preparado tu “kit” de postoperatorio: suero fisiológico, aerosol salino, almohada cervical, visera extensa, analgésicos pautados.
Cómo transcurre la cirugía de manera realista
La jornada comienza temprano con fotografías, diseño, rasurado total o parcial conforme el plan y la anestesia local. La extracción dura de dos a 4 horas en FUE, dependiendo de si se emplean punches motorizados y de la sencillez del tejido. En FUT, la resección y el cierre toman entre 45 y noventa minutos, luego el equipo se centra en la disección microscópica mientras que se efectúan las incisiones receptoras.
La implantación es la parte más frágil y suele ocupar otras 2 a cuatro horas, más si se trata de línea frontal de alta densidad. En conjunto, un caso medio se ubica en seis a ocho horas, con pausas para comer y estirar. Sales con una venda ligera en la zona donante y con la receptora al aire o cubierta con gasas no adherentes. El dolor suele ser leve, más tirantez en FUT las primeras noches.
Primeras dos semanas: el tramo crítico del postoperatorio
El postoperatorio injerto pilífero tiene ritmo propio. Los injertos son frágiles los primeros siete a 10 días. No se rozan, no se aprietan, no se exponen a golpes. El edema puede bajar a la frente y párpados entre el día dos y el cuatro, algo molesto pero pasajero si se duerme semisentado y se utilizan compresas frías en la frente, jamás sobre los injertos.
El lavado arranca entre el día dos y el 3, con aerosol salino y champú neutro. Se deja actuar la espuma y se enjuaga con vaso o ducha suave. Las costras se ablandan y acostumbran a caer entre el día ocho y el 12. Presionar o rascar precipita pérdidas. En FUE, la zona donante se recupera rápido, con puntitos que aclaran en pocas semanas. En FUT, se retiran puntos o grapas entre el día 10 y el 14. La cicatriz precisa protección solar rigurosa durante cuando menos tres meses.
Actividad física: travesías desde el día 2, pesas ligeras desde la segunda semana, cardio intenso y deportes de contacto tras 4 semanas, salvo indicación concreta. Casco y gorras apretadas, mejor posponerlas dos semanas.
Meses 1 a 3: el val de la paciencia
Entre el primer y el tercer mes, muchos pelos injertados se desprenden, y algunos nativos entran en efluvio por el trauma quirúrgico. Esta fase desconcierta. Es normal ver menos densidad que ya antes de operar. Aquí es donde la comunicación con la clínica y las revisiones evitan ansiedad y resoluciones precipitadas. Mantener minoxidil y la pauta médica, a menos que se haya pausado temporalmente por indicación, ayuda a acelerar la restauración.

Meses 4 a 8: el ascenso visible
Alrededor del cuarto mes, aparecen los primeros brotes. Al sexto, el cambio ya se aprecia a simple vista. Los pelos nuevos surgen finos, se engrosan con el tiempo, y la cobertura mejora de forma desigual, por olas. En línea frontal y media se ve antes que en coronilla, que suele ir medio paso atrás. Las sesiones de plasma rico en plaquetas pilífero en estos meses, si se señalaron, buscan consolidar el desarrollo.
Meses 9 a 15: pulimentado y resoluciones futuras
Entre el noveno y el duodécimo mes se define el resultado. La textura y el brillo se alinean con el pelo nativo. Si se planeó una segunda sesión para coronilla o para aumentar densidad, este es el momento de revaluar con fotos comparativas. Los ajustes de tratamiento para la calvicie, como optimar finasteride para el cabello o introducir microdosis orales de minoxidil, se deciden según contestación y tolerancia.
Complicaciones que conviene conocer, sin dramatismos
Hematomas, foliculitis, shock loss en zonas receptoras y donantes, hipersensibilidad o entumecimiento temporal son relativamente usuales y manejables. Las infecciones son raras si se sigue el protocolo. La necrosis receptora es excepcional, y suele asociarse a tabaco, incisiones muy densas o vascularización comprometida. En FUT, la cicatriz ancha es el riesgo más temido, minimizable con buena técnica y cuidados, y corregible con tricosuturas siguientes o micropigmentación pilífero si fuese preciso. La micropigmentación pilífero asimismo es una herramienta útil para ocultar coronillas amplias o para dar sensación de mayor densidad capilar cuando el capital donante es limitado.
Cuándo no operar todavía
Alopecias activas no estabilizadas en varones muy jóvenes, mujeres con efluvio telógeno no resuelto, dermatitis seborreica o soriasis en brote, y pacientes con esperanzas no realistas. En estos casos, la mejor clínica pilífero no es la que opera, sino más bien la que acompaña con tratamiento médico, examina a 3 y seis meses y revalúa. Una consulta capilar gratis puede comenzar el camino, mas el diagnóstico pilífero serio requiere tiempo y criterio.
Cómo escoger clínica y equipo, alén del marketing
Pide ver casos equiparables al tuyo, con fotos en varios ángulos y bajo luz diferente. Pregunta quién diseña, quién extrae, quién implanta y cuántos pacientes operan por día. No hay fórmula única, mas un equipo que limita su agenda suele dedicar más tiempo a cada detalle. Examina opiniones clínica capilar con ojo crítico y busca señales de seguimiento a largo plazo. Una clínica capilar cerca de mí puede facilitar controles y solucionar dudas, algo que pesa más de lo que semeja cuando pasan los meses. Si viajas, planifica revisiones por video llamada y ten claro a quién acudir si surge una foliculitis o un efluvio más intenso.
¿Y si ya me operé y no estoy satisfecho?
Antes de pensar en una cirugía de reparación, conviene examinar por qué no gusta el resultado. ¿Fue diseño, densidad, supervivencia o progresión de la caída del pelo? En ocasiones ajustar medicación y esperar a los 12 meses cambia la percepción. Cuando el problema es diseño, como una línea frontal demasiado baja o recta, se puede elevar con extracción de injertos indeseados y microláser, y rediseñar por delante con unidades finas. Para cicatrices perceptibles, la combinación de FUE de relleno, láser fraccionado y micropigmentación capilar ofrece soluciones discretas.
Un apunte sobre densidad percibida y expectativas
La densidad no es solo injertos por centímetro cuadrado. Cuenta el grosor del pelo, el contraste con la piel, el peinado y la luz. Un hombre con pelo canoso y grueso puede ver cobertura contundente con 35 a cuarenta unidades foliculares por centímetro cuadrado en frontal, al paso que un pelo fino y oscuro sobre piel clara precisa en ocasiones 45 a cincuenta para un efecto similar. En coronilla, las espirales se tragan injertos y el retorno visual de la inversión es menor, por eso muchas veces priorizamos frontal y media en la primera fase.
Mini‑guía de cuidados a largo plazo después del injerto
Checklist corto para sostener lo conseguido:
- Protección solar diaria en cuero cabelludo. La radiación castiga injertos y cicatrices. Rutina estable con minoxidil pilífero y, si procede, finasteride para el cabello. Revisión anual del plan. Control de caspa y seborrea con champús medicados intermitentes. Un cuero capilar sano luce mejor. Cortes y peinados que acompañen la dirección implantada. Evita planchas y químicos violentos en los primeros 6 meses. Revisiones con tu clínica a tres, seis y doce meses, y luego anuales, con fotografías comparativas.
¿Cuándo elegir FUE y en qué momento FUT? Un criterio práctico
Si priorizas reincorporación rápida, peinados cortísimos y retoques de precisión, FUE pilífero es tu aliada. Si tu objetivo es aumentar al máximo injertos por sesión, tienes buena densidad donante y llevas el pelo medio, FUT strip ofrece un desempeño difícil de igualar. En alopecias avanzadas, conjuntar FUT y FUE, con o sin apoyo de barba, puede equilibrar cobertura y ahorro de donante. Y en todos los escenarios, DHI capilar es una herramienta de implantación que suma precisión cuando el equipo la domina.

El mejor consejo que puedo dar tras años en consulta es sencillo: busca un plan que respete tu evolución futura, no solo el espejo del mes nueve. El injerto pilífero bien pensado se olvida, porque se integra. Lo notas en el momento en que te peinas sin estrategias y cuando una luz cenital ya no te fuerza a cambiar de silla. Esa naturalidad llega cuando diagnóstico, técnica y cuidados reman en la misma dirección.